Wednesday, May 09, 2007

LA DIGNIDAD

LA DIGNIDAD

Por Raúl Caballero, con la colaboración de Daniel José.


Es importante mantener el nivel de dignidad y respeto de los participantes de cualquier interacción. Ante un intento de quitar dignidad a alguno de los interactuantes, en la medida de lo posible hay que proceder para que se recupere el equilibrio. Eso es necesario para preservar la autoestima, requisito necesario para que la persona pueda expresarse y actuar con libertad y sin condicionamientos que reduzcan la calidad de sus respuestas, tanto en el momento como en el futuro. Es, por tanto, un requisito del amor, y se enmarca dentro del concepto global de que las personas están mejor al estar integradas.
El propio conocimiento de esto mejora en la persona sus capacidades para mantener un orden en las relaciones de cualquier tipo.

Durante la historia de la humanidad, muchas personas dignas han sido menospreciadas o hasta asesinadas pintándolas de cerradas y de que sólo aceptaban sus propias ideas cuando éstas únicamente mantenían su dignidad y no permitían que se dijera tal o cual mentira.

Así pues, si una persona es digna no sólo impedirá que le dominen en tal o cual tema o que le engañen sino que tampoco será totalmente permisivo con aquellos que le rodean ni tampoco cambiará de ideas fácilmente por aquellos que le intentan imponer ideas. Una persona digna sabrá confrontar las ideas y sacar su propio resultado siempre basándose en que la persona digna tiene sus principios y por lo tanto no permite que su manera de ver las cosas sean criticadas sin una alternativa válida propuesta y nunca impuesta. Eso no quiere decir volcarse al otro extremo y cerrarse para no cambiar nunca las maneras de ver el mundo... querrá decir tener dignidad con equilibrio.

La dignidad con equilibrio se lleva desde el momento en que si no te ofrecen argumentos importantes no permites que te critiquen, que te dominen o que cambien tu forma de pensar; y a la vez estás abierto para escuchar nuevos razonamientos que tal vez tengan más lógica que los tuyos propios.

¡¡¡Aceptemos la verdadera dignidad, por favor!!!

Si bien ya hemos dicho en muchas ocasiones que la dignidad es una parte importante de cualquier relación de pareja, también hay varias aristas que hay que retocar para que no queden confusiones; es muy importante que no queden confusiones.

Una persona digna no tiene porque ser simplemente aquella que impide que los otros le hagan hacer lo que él no quiere y sepa cortar una relación a tiempo, no no no, no solamente es eso una persona digna. Una persona digna también es aquella que tiene sus principios, es aquella que tiene sus principios y sabe cuando parar y cuando no, y sabe si cambiar de opinión o no. Una persona digna es aquella que tiene principios y no se deja influir por los demás sin argumentos importantes...

Muchas veces esas personas han sido vilipendiadas o hasta asesinadas por no cambiar su modo de pensar respecto a la sociedad y no no no, uno tiene que saber tener sus principios y cambiarlos solamente si merece la pena hacerlo, sino, no merece la pena. Eso es una auténtica persona digna.

Una persona digna también es una persona que no es permisiva necesariamente con las otras personas, es decir que sabe parar una situación y sabe cuando cambiar de opinión y cuando no.

Una persona digna no va a permitir que le cambien su modo de pensar por otras formas de pensar diferentes a las suyas que se las impongan, no no no. Una persona digna cambiará su modo de pensar cuando el otro le de una alternativa válida o le convenza con argumentos y no un simple "oh no no no, esto es así por que es así" y la otra persona cambie de opinión. Esa persona no está siendo digna. Una persona digna no cambia de opinión porque sí, una persona digna cambia de opinión únicamente cuando le dan una alternativa válida o le convencen con argumentos, y tampoco es al otro extremo y dejar que siempre te cambien el modo de pensar, no no no. El equilibrio también tiene que estar presente ante cualquier tipo de relación con dignidad, el equilibrio también tiene que estar presente en la dignidad. Si soy digno con equilibrio no permitiré que me cambien el modo de pensar porque tengo mis principios, no fácilmente, pero tampoco me cerraré en mis casillas, en mis conceptos y diré "yo soy el dueño de la verdad y nadie más va a cambiarme" porque entonces estoy siendo... estoy actuando desde un rol del ego y eso no está bien, eso no está bien.

Una persona digna va a estar abierta para cualquier tipo de razonamiento, para cualquier tipo de debate, para cambiar su modo de pensar o el de la otra persona, pero no impondrá sus ideas ni permitirá que el otro se las imponga y no permitirá nunca que le cambien sus conceptos por cualquier tontería. No, una persona digna tiene sus principios, aunque por ejemplo en situaciones de vida o muerte uno tiene que evaluar qué es más importante, puesto que tampoco hay que actuar en forma radical.

¡Aceptemos la verdadera dignidad por favor! ¡Es importante tener dignidad! Gracias.

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